jueves, 23 de mayo de 2013

Las Cuatro Estaciones De Elia

He estado asombrada con el cambio de estaciones que he podido disfrutar, y de manera personal, he realizado un balance de como esos cambios también se han manifestado en mi a lo largo de este tiempo. A esto llamo "Las Cuatro Estaciones de Elia".

Todo comenzó el verano pasado, la estación con clima cálido, las tormentas eléctricas, los paseos al aire libre, las luciérnagas brillando por las noches, tantas cosas por conocer y disfrutar. No solo era verano en la ciudad, también era mi verano. La estación del año mas divertida, la que me dio la bienvenida a este lugar, en el que todo era nuevo, lleno de colores, de sabores; mi mente estuvo completamente ocupada con tantas actividades, conociendo nuevos lugares, nuevas personas, nueva familia, nuevos amigos. No había tiempo para otra cosa que pasarla bien,  disfrutar cada momento y de divertirse al máximo.

Finalmente el verano llego a su fin dando paso al otoño, el clima y yo poco a poco comenzamos a cambiar. Después de un periodo bastante cálido y lleno de mucha diversión las cosas comenzaron a "enfriarse". Los arboles comenzaban a cambiar de color, a perder sus hojas, un cambio imposible de ignorar. A su vez mi otoño había llegado.  La estación en la que lo que pasaba ya no era algo desconocido, se trataba ahora de de mi nuevo estilo de vida, de continuar adaptandose a lo que seguía presentandose, cambios internos (muchas emociones) y cambios externos (unas libras más). 

El tiempo continuo su ritmo dando paso a una estación mas, el invierno. La estación del año mas larga de todas, trajo un clima frío, y un paisaje blanco, algo que no había experimentado. No se percibía rastro alguno de vida, todo aparentemente estaba muerto, sin color, sin esperanza de volver a ser aquello que había sido. Los días transcurrían demasiado lentos, fue una estación que parecía interminable. Mi invierno no fue muy diferente, la etapa en la que sentía que no había nada mas para mi. Definitivamente la etapa mas fría de mi vida, comenzaron a hacerme falta aquellas cosas a las que estaba tan acostumbrada, mis amigos, mi familia. Tuve incluso la idea de regresar con tal de no seguir "ausente", de no perderme los momentos que por la distancia no pude disfrutar. Pasaron días mas fríos que otros pero fui persistente, tuve tu respaldo y no perdí la esperanza de que tarde o temprano, la  primavera  llegaría. 

Asi fue, después de aquel invierno  tan largo y frío,  finalmente la primavera  comenzaba a manifestarse. Cuando a simple vista todo parecía sin vida, había cambios internos, casi imperceptibles, aquellos que en el momento menos esperado aparecen, tan difíciles de ignorar. Cambios que definitivamente puedes ver y sentir. Finalmente aquel paisaje blanco y el clima frío comenzaron a alejarse. Aquello que parecía tan frágil, tenia la suficiente fortaleza interna para volver a manifestar la vida que estuvo guardada por tanto tiempo. 
A pesar de aquel escenario dificil por el que estaba pasando, mi primavera  estaba finalmente aquí. Esa estación que llego sin que me diera cuenta que se acercaba, pero que al igual que las demás aprendi a disfrutar, y mucho. Todos esos momentos difíciles por los que pase en mi invierno, me ayudaron a "florecer" como una nueva persona, aquellas estaciones me ayudaron a conocer y reconocer esa capacidad de adaptación y fortaleza que no sabia que había dentro de mi.

Ahora que la primavera  esta por terminar, espero la llegada de un verano  mas y poder descubrir lo que me tiene preparado. Una "Estación de Elia" mas que sin duda estará llena de cambios y aprendizaje.