Sí, he estado algo ausente del tan querido blogcito, y es de lo que trata esta entrada.
Hace unos días leí esta frase y me llegó ja!...
"EL QUE MUCHO SE AUSENTA PRONTO DEJA DE HACER FALTA".
Me refiero a que me da algo de miedo que así pase, ya que estoy de cierta manera ausente y no sería nada agradable dejar de hacer falta.
Desde hace poco mas de dos meses nuestras rutinas cambiaron, el ir al cafecito, el salir a cenar, el coincidir en el chat e incluso las visitas inesperadas han cambiado, pasa que cuando yo estoy libre, tu tienes que trabajar y viceversa. Por eso me doy la oportunidad y el tiempo de compartirte lo mas relevante en esta aventura, como lo acordamos al inicio de este viaje.
A pesar de, hemos tratado de "coincidir" para platicar y ponernos al día, pero algunas veces por nuestros tiempos y actividades no lo logramos.

Esa sensación de dejar de hacer falta es complicada, sabes que tengo una nueva rutina de actividades, y que algunas veces no puedo estar ahí como antes, no quiero que pienses que es porque no quiero o por que sencillamente ya no me interesa, al contrario, sabes cuantas ganas tengo de que estuvieras acá conmigo conociendo y enamorandote de esta ciudad como yo, y también de estar acompañandote en esos momentos importantes para ti.
Por eso te pido que así como yo intento informarte de las cosas que han pasado aquí, me invites a saber también de ti, no esperes tanto tiempo para contarme lo que te pasa o lo que quieras compartirme, sabes que cada oportunidad que tenga estaré al pendiente de ti, y espero que tu lo sigas haciendo conmigo.
Esta ausencia no es por gusto, ya que forma parte de una decisión personal, una nueva experiencia para mi, pero eso tu ya lo sabes, me lo demostraste desde el momento en que te conté de esta aventura y me apoyaste siempre.
Te prometo que seguiré trabajando en no estar tan ausente para no dejar de hacerte falta.
